En toda la comuna
de Anápolis surgieron también ciertas banditas de jóvenes que empezaron a joder la vida y luego fueron terminando con procedimientos cada vez más bruscos para lograr sus fines de dominio...
‘Los Escorpiones’ llamados así por su colita de cabello de niño ‘IN’ la onda; ‘Los Monjes’ sucursal de los de Bello; ‘Los Punkeros’ por aquello del movimiento ‘Punk’ de Inglaterra pero aquí se tiran unas extravagancias criollas para sobresalir con sus cadenas y cortes de cabello a lo Mario Barakus; ‘Los Magníficos’ con aventuras muy diferentes a los de la serie norteamericana de televisión.
Todos han bajado a ventilarse
por acá en Las Brisas. Han atracado varias carnicerías, han desocupado apartamentos a la luz del día, a la media noche entran a las tabernas y dan un golpe de impacto, y en los graneros sorprenden a sus propietarios jugando cartas.
Hasta violador propio tenían en la comuna donde el ‘Negro Brillante’ se jactaba de haberse comido siete señoriítas y una señorona, viejona ella pero más buena que ‘Mirusa’ la peluda.
A los ‘Narcos’ ¨
se les detectó un plan y una lista para atentar contra la integridad de varios líderes cívicos, incluido el Papa Juan Pablo II, lo que motivó el cierre de filas y la creación de algo así como un Comité de Defensa.
Trece personas se encargaron de no dejar franquear la barrera y mantenerlos a raya. ‘Familia’era unos de los más avispados y cierto día apareció con un tiro en la cabeza y un letrero que rezaba en el pecho “Yo era atracador”.
‘El Peye’ era otro de los más viciosos
pero desde una camioneta
en las calles de Las Brisas
lo pasaron al papayo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario