sábado, 10 de diciembre de 2011

Las Brisas



Las Brisas del Norte

Las Brisas, Medellín (Antioquia) COLOMBIA

Monografía



Las Brisas
Del Norte

 Monografía 
de tu Barrio

Crónicas del Viento Norte
hasta Julio 13 de 1996

Incluye una segunda parte
Entre 1996 al 2012

Un  Documental  de
Ludovikof Martínez


LAS BRISAS DEL NORTE

Barrio
Las Brisas
del Norte

El viento sopla persistente desde el Norte y dio nombre 
a nuestro barrio, tu barrio, mi barrio, Las Brisas del Norte

La brisa es tan  cálida que acaricia la piel, en ocasiones algo fría y a la piel enrojece, y es a veces sorpresivamente huracanada cuando se topa con corrientes contrarias que desentejan viviendas y levanta polvo por las laderas y hasta la falda de las muchachas. 

Las Brisas es lugar propicio para la elevada de cometas y es también terminal de la ruta Boyacá-Las Brisas de los buses de Castilla que atraviesan y recorren la comuna noroccidental de Medellín en el Valle de Aburrá. 

Para el efecto 
no hay mejor descripción que 
la que hiciera un joven poeta románatico, 
Alex, que la versifica de esta manera:

Eran buenos aires
en Las Brisas
bajábamos las gradas
y las calles empinadas,
luego subíamos sin prisas.

 Este libro ya estaba listo cuando el Municipio de Medellín convocó al premio “Escriba la Historia de su Barrio” y quedó practicamente fuera de concurso. El texto original fue entregado a la Facultad de Periodismo, de la Universidad de Antioquia, pues estuvo dedicado a María Victoria Mejía-Arango, mi profesora de Relaciones Públicas, en la U. de A. 1986; otro ejemplar a la Secretaría de Desarrollo Comunitario, y a la Acción Comunal de Las Brisas pero no fue posible recuperarlo para optimizar las fotografías.

Una copia la obtuve de la Sala Antioquia de la Universidad de Antioquia pero, debido a que es una fotocopia de otra fotocopia, de otra fotocopia, la calidad de las fotos no resultaron publicables por lo cual he dejado varias páginas al final para incluir las fotos en la tercera edición cuando regrese a Colombia y retome las respectivas fotografías...   

Al reescribir estas memorias 21 años después volvieron a la memoria de la piel las emociones de la gente, el rítmo de la música, la letra de sus canciones, el olor de la montaña y la belleza de su paisaje y de sus mujeres, aún la berraquera de sus muchachos.

Con el fin de diferenciar al barrio de 
otros con el mismo nombre en aquel
Medellín de 249 barrios: 

Brisas del Jardín, 
Brisas de Belén, 
Brisas de San Diego, 
Brisas del Porvenir, 
Brisas del Limonar, etc., 

Planeación Municipal redesignó 
al nuestro como Brisas del Norte.


¿A quién correspondió descubrir este valle,
fundar la ciudad e inaugurar el barrio?
Lo aprenderemos a continuación.

Bienvenido 
a la emoción de su lectura
He aquí la Historia de tu Barrio…

El autor y familia, 1982, en su casa de Las Brisas. De izquierda a derecha:
Kamilo, Alicia, Ludoviko, Isabel Kristina, L.Fernando Martínez

Álbum inicial


Su Mano Amiga

Grafico e idea de una pancarta
del vecino José Aldemar Nieto-Marín
que utilizaremos en adelante



DEL PRESIDENTE
conocimiento, experiencia, gestión

DEL VICEPRESIDENTE
Organización

DEL TESORERO
Transparencia

DEL SECRETARIO
Orden

DEL FISCAL
Integridad

DE LA INTEGRACIÓN
los comités

DE LA INQUIETUD
La comunidad

DEL TRIUNFO
Todos para todos

HISTORIAL NATIVO




Parte I

Brisa 1

Historial Nativo

Descubrimiento y Conquista

Del Viento Norte

El viento sopla 
persistente desde el norte
 y dio nombre a nuestro barrio, 
tu barrio, mi barrio, Las Brisas


La brisa es cálida que acaricia la piel, en ocasiones fría y a la piel enrojece, y es a veces sorpresivamente huracanada cuando se topa con corrientes contrarias que desentejan viviendas y levanta polvo por las laderas y hasta la falda de las muchachas.

Las Brisas es lugar propicio para la elevada de cometas y es también terminal de la ruta Boyacá-Las Brisas de los buses de Castilla que atraviesan y recorren la comuna noroccidental de Medellín en el Valle de Aburrá. 


¿A quién correspondió descubrir este valle, 
fundar la ciudad e inaugurar el barrio? 
Lo aprenderemos a continuación.

Cuarenta y nueve años después del descubrimiento de América por Colón, en el mes de diciembre de 1541, el Mariscal Jorge Robledo procedente de Popayán donde fue Alcalde, y luego de avanzar hacia el noroeste en busca de una fantástica provincia llamada de Arví, fundó el 4 de diciembre en el Valle de Noré una ciudad que denominó ‘Antiochia’ que en lengua katía significa Montaña del Oro (Antio = montaña y Ochia = oro). 


Robledo demoró ocho días en atravesar el río Cauca mediante balsas de guadua. Al año siguiente Juan Cabrera trasladó la ciudad de Antioquia hacia el occidente del río Cauca. Luego fundó Santa Fe  en junio de 1546 en el lugar que ocupa actualmente Santafé de Antioquia.

Este fue el primer núcleo 
de población urbana en esta sección de Colombia 
que entonces formaba parte del Imperio Español con capital en Madrid, luego asumiría en nombre de Virreinato de la Nueva Granada (1717-1819); la ciudad de Antiochía fue sede del gobierno provincial hasta el año 1830 cuando por decreto del 11 de mayo se erigió en Departamento la provincia de Antioquia y trasladaron las funciones de capital a la ciudad de Medellín.

En las Monografías de Antioquia
obra de Aquiles Sierra y Pablo Balcázar
se lee en la página 46 que la ciudad de Antiochía fue sitio de partida de todas aquellas atrevidas expediciones colonizadoras que la sed de oro y de aventura derramó por toda aquella extensión de nuestro territorio. Desde allí salieron los conquistadores, puestas sus duras botas incansables, a buscar los dorados imposibles y a imponer la ley de castilla que era el plantar la fe católica y procurar la conversión de los indios con voluntad implacable.

Después de haber conquistado casi todo el territorio que ocupa actualmente del departamento de Antioquia, Robledo pasó de Amagá al territorio de los indios Murgia a quienes ellos le pusieron el nombre de ‘los de la sal’ (donde ahora se encuentra Heliconia o Guaca), porque hallaron “mucha infinidad de ella, de manera de panes de azúcar, algo morena, hecha de fuentes saladas que ellos tenían; e aquí estuvimos cuatro o cinco días, donde vinieron todos los indios en paz, con mucha comida e algunos presentes de oro” según narra el escribano Juan B. Sardella quien acompañaba al Mariscal quien entre otros defectos era ambicioso y faltoncito según se deduce de la obra de Luis Latorre-Mendoza, Historias de Medellín.1972, Pág. 10