Brisas del Bazuko
La conquista imperial alteró el carácter sacralizado de la costumbre nativa generalizada en América de “chupar y aspirar el humo del tabaco” y la de masticar y succionar el jugo de la ‘Mamma Kokka’ hasta anestesiarse, sufrir alucinaciones y delirios asociados a otros síndromes clínicos que degeneraban en el embrutecimiento de la persona. Esta práctica ritual acabó con algunas culturas preincaicas y alejó a los dioses. En 1750 el botánico francés Joseph Jusseu llevó los primeros arbolitos de Kokka a Europa.
El extracto crudo refinado
de las hojas de Erythroxylion en su forma previa a la purificación como Clohidrato es el Metil Benzoil Ecomina, alcaloide mejor conocido como ‘Basuko’ (Base de Coca) cuya fórmula química es C6H5CO la más tenaz de las drogas para el embale full soda y tal, y el acelere bacano, mano…
Fue aislada para uso médico en 1857 por el alemán Alberto Niemann, de la Universidad de Gonttingen, y aplicada aún por Sigmund Freud como estimulante del sistema nervioso central. Los residuos del proceso fueron experimentados desde 1974 en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, Perú, por el neurólogo F.R. Jeri.
Desde 1979 es comercializada en Colombia donde reemplazó a la marihuana y a la inhalación del tricloretileno y de la nicotina en ciertos sectores sociales.
El problema de la drogadicción continúa asociado a los traumas y a las carencias de la sociedad capitalista, y como arma de guerra del imperialismo no pasa desapercibida por los militares en sus ‘rastreos calientes’.
Cuando el mecanismo de sujetación ideológica no surte los efectos deseados para contener el avance de las fuerzas populares, mediante la droga la reacción hace un esfuerzo más para impedir la vinculación de los jóvenes a las luchas populares de liberación.
En la preparación casera
de la pasta se utilizan entre otros solventes kerosene (que contiene plomo), cloroformo (con agentes cancerígenos), alcohol metílico (que causa ceguera), orina de caballo (ácido benzoico), y sal común (Cloruro de Sodio, NaCl), hasta ladrillo molido y ceniza del volcan. Para tener una idea de cómo se envenena el adicto pobre o rico basta saber que obtenida la cosecha se depositan las hojas de coca en un balde plástico y se le vierte soda cáustica (Cal) durante 10 minutos, sobando, sobando para que suden; luego se dejan hasta el otro día totalmente cubiertas con gasolina. Se saca la gasolina y queda un aceite que se riega con ácido fénico (brea) más permanganato de potasio mientras se bate con una palita hasta que dé un punto pardo...
Se pasa por un colador para ‘lavarla’, se bate de nuevo echándole más gotas alcalinas hasta que dé punto de nieve, se le mezcla bórax u otros adulterantes para aumentar el peso y los pes$o$ que originan el ajuste de cuentas, y finalmente se distribuye a razón de $ 500,oo ó más los miligramos de la dosis personal de refuerzo.
El ‘Yonky’ bazukómano
es un sujeto con ciertas características sicológicas determinadas que ha elegido este modo de enfrentarse con sus propios problemas por razones diversas que normalmente ignora. Una de estas razones, y no la menos importante según los psiquiatras, es la incorporación a un grupo social en que el uso de la droga se practica y se valora...
Su figura es típicamente flácida, es incapaz de mantener relaciones amistosas, tiene dificultad para ajustarse a las exigencias de masculinidad, sufre sentimientos de inutilidad y depresión, bajan sus defensas orgánicas (SIDA) hasta una atrofia cortical cervical, y neurona que se destruye no se recupera jamás.
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