sábado, 10 de diciembre de 2011

Caminito Paisa


Caminito Paisa

Realizado el censo de 1675, en el sitio de Aná se encontraron muchas familias de ascendencia mulata caracterizadas por llevar el apellido ‘De Azevedo’ de donde posiblemente viene el apelativo para el puente que sobre el río une la Comuna 1 y la Comuna 2, frente al barrio Las Brisas y en barrio La Frontera (Puente de Acevedo). 

Otros eran mestizos como las familias de Matheo Prodezimo, Juan de Céspedes, Magdalena Perez, Gerónima de Gois, Paula Pulgarín; y las familias indias de Antonio López, Luis Prieto, Diego Laines, Thomas Ibáñez, María Hernándex, entre otras que figuran en la lista:
 www.raicespaisas.org/vecinos_medellin.htm


Del camino que unía a 
Medellín con Bello en aquella época, 
se desviaba un ramal a la altura del Puente de Acevedo que giraba hacia lo que hoy se nomenclatura como Calle 113A en el barrio Las Brisas, ramal que se remontaba ladera arriba por La Maruchenga...

Este camino fue conocido mucho tiempo como ‘Camino Real de los Antioqueños’ por ser tránsito obligado para quienes querían ir a visitar o negociar en la Ciudad de Antioquia. El límite entre Medellín y Bello la ha determinado siempre la quebrada conocida como ‘La Madera’ y que hoy separa Las Brisas de la urbanización ‘La Cabañita’, 
finca que era de José Bernardo Londoño.


          
Esta quebrada era también
por allá en 1870, límite natural de una extensión de terreno que fue objeto de varias negociaciones. Desde cuando es posible hacerle el rastreo a los datos, pues este seguimiento se suspende cuando con regular genio el notario primero Timoteo Bravo escribió que «por escritura pública que no está por no tenerla de presente”, el terreno en mención donde está ubicado el barrio ‘Las Brisas’ llegó a manos de Anacleto de Jesús Velásquez-Jaramillo y de Joaquín Chiquinquirá-Jaramillo quienes “lo vendieron al señor Bartolomé Pérez en # dos mil piezas y de ocho decimas», según consta en la Escritura #624 (Julio 10) 1876 Notaría 1a.

           El señor Anacleto Velásquez era un rico solterón de Hato Viejo que murió el 6 de julio de 1886 a los 70 años, dejando como heredera absoluta de todos sus bienes en Medellín a su sobrina María de Jesús Barrientos, a quien había criado con esmero y dedicación de tío.

El terreno que mencionamos y en cuya parte central está ubicado el barrio Las Brisas tenía entonces los siguientes linderos:

Por el Norte: Con la quebrada La Madera.
Por el Occidente: Con terrenos que fueron
de o son de Nepomuceno Vélez.
Por el Sur: Con el camino público que
de Medellín gira para Antioquia.
Por el Oriente: Con el río Medellín.

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